Parece sencillo el creer que lo has superado, que te has olvidado de todo, de sensaciones, momentos, y que eres una persona nueva.
Y lo es. Es sencillo, pero no fácil, algo que el ser humano tiende a confundir, a pesar de que no haya nada en comun en sus significados. Las personas siempre buscamos la solución más compleja, que nos acaba complicando la vida, en vez de tomar el camino mas sencillo y eficaz, buscamos siempre la perfección en todos nuestros actos y pensamientos, que al estar estrechamente relacionados (en unos más y en otros menos) nunca llegarán a ser perfectos, como es nuestro deseo e intención, sino banales e incompletos.
Además está ahí el instinto que nos hace actuar inconscientemente, igual que lo hacíamos en ese pasado que creíamos olvidado, pero que en realidad solo habíamos tapado con nuevos recuerdos de menos valor, fabricando un parche tambaleante que poco a poco se irá despegando hasta dejar de nuevo estos recuerdos a flor de piel, o puede que un fuerte viento lo arranque de golpe, eso es mucho peor.
Finalmente, la única solución es la mas sencilla, curar la herida producida con veneno, con veneno, pero es arriesgada: puede que el veneno la cure por un tiempo y luego la profundice aún más, o puede que la cure, la selle e incluso la desinfecte. Esto es sencillo, fácil no, pero uno debe arriesgarse para seguir adelante, porque no se puede vivir toda una vida al margen y escondiéndose por miedo a sufrir, si no te arriesgas nunca te sucederán cosas felices, porque la felicidad no viene a ti, la felicidad hay que encontrarla.
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